La Dirección General de Drogas Peligrosas de la Policía realizó ayer un allanamiento en el barrio Autopista Sur, en el que se detuvo a una pareja por venta de drogas. Luego se informó que a uno se lo conoce como “Caracol” y tiene 30 años. Su esposa lleva el apodo de “La Gorda Raquel” y tiene 32 años.

Según la versión policial, la irrupción en el domicilio se dio en horas de la siesta, cuando la pareja se encontraba almorzando con sus hijos, todos menores. Por este mismo motivo, ninguno de los integrantes de la familia atinó a reaccionar y los mayores quedaron inmovilizados en el acto.

Insólitamente, lo único que pidió la pareja fue que les permitieran “sacar la comida del microondas”. Los efectivos se negaron y cuando fueron a abrir el artefacto, que se encontraba desenchufado, encontraron ochenta cigarrillos de marihuana y veinte “bagullos”.

De la casa se secuestraron teléfonos celulares, un total de 100 cigarrillos de marihuana, 40 bagullos, 2.000 pesos en billetes chicos, tres tijeras y documentación.

Según el trabajo de inteligencia que había realizado la Digedrop en el barrio que se encuentra detrás de la planta de residuos, la pareja vendía droga en todo su barrio y en algunos aledaños. Entre sus compradores había menores. Se los acusa también de proveer ravioles de cocaína.

Esta tarea estuvo a cargo de los oficiales Oscar Juárez, Ramón Racedo, Fabián Cata y Leonel Herrera, supervisados por el comisario principal y jefe de la división, Jorge Nacusse.

La investigación fue encargada por el juez Fernando Poviña y en el allanamiento colaboró personal del Grupo CERO y de Gendarmería Nacional.